Tamaño: ideal, entra dobladito en cualquier bolsillo,zafa todo el mes en mochilas y carteras.
Páginas: 6
Años: 2015
Editorial: escrito, hecho e impreso de manos de su autor, que como uno de los creadores del fanzine El Angaú, decidió abrir una nueva etapa y bautizarlo como la primera publicación de "Ediciones ElAngaú".
El libro que eligen legos y superhéroes. Foto: Facebook
"-¿A dónde van?
-No van a ningún lado, se convierten en frases, en dichos como se dice en la tierra"1
Dichos que perduran, frases que luego serán relatos de barrio, de pueblo. De bondi.
Alejandro es primero un amigo (cómo si ya no lo hubiese hecho con Mauro Gil). Pero a pesar de todo los prejuicios viejos de que no se puede escribir desde el cariño, debo confesar que esperaba la "perdurabilidad" en libro de sus textos, sólo para poder escribir luego esto. Es así como nos manejamos, sabiendo que las palabras no son de nuestra propiedad y los derechos de autor es sólo "otra mierda capitalista"2. "Sueño y bondi" es seguro el primero de muchos por venir, a los que también espero con ansias.
Este libro es el botón de muestra y es también lo mejor para pasarla bien en esas largas y t
ristes colas burocráticas. No es de colección porque no nació para quedarse encerrado en una biblioteca. Lo que diferencia estos relatos breves de los refranes a los que hacía alusión la cita del principio, es que estas historias no encapsulan ideas antiguas, sino que las liberan para la interpretación de quien los lee.
Adelantar algo sería spoilear. La brevedad y la simpleza son atributos en estos textos. El periodista y cronista Alejandro Seselovsky decía en una entrevista radial al querer definir su escritura que hablar de No Ficción era amplio y ambivalente, era empezar con una negación. Definir un género en los textos de Alejandro es así de difícil, quizás innecesario. Cuelgue, anécdota y ficción conviven sin pelear. Por eso, aunque no encuentre una conexión directa, me viene esta idea a la cabeza. Ni ficción,, ni realidad. Esta duda que capta mi atención y me lleva leerlo hasta el final.
La realidad es su fuente de inspiración, pero la sensibilidad propia del escritor lo que transforma ese acontecimiento aislado en historia. El poder del lenguaje en la simpleza de lo cotidiano. He allí su fuerza.
Fuente: Facebook: "La evolución de las especies". Padre e inspiración al encuetro de...
1.Fragmento Sueño y Bondi - Un viaje Más
2. Dudo si alguna vez dijimos esta frase con Ale, pero no dudo de que pensamos los mismo.
La bicicleta, como
dispositivo pensante tracción a sangre (¿existe algún otro?) me
arroja la reflexión rayo de rueda: qué diferencia hay entre rotura,
ruptura y disrupción.
“Acción y efecto de
romperse; partir, herir, golpear, rasgar en trozos algo, pero también
hacer una abertura en un cuerpo”. “Interrumpir el desarrollo de
algo, interrumpir una relación, una interrupción súbita”. “Abrir
un círculo”. La inevitale línea de fuga cuando algo decide
convertirse en jaulamoralverdad (totalitarismo individual social),
violenta o no, sin ser agresiva ni malintencionada, confusión de
términos, la fuga aparece.
Romper, lo que esta de
moda hoy más que nunca es romper, porque se rompe desde lo
construido, desde lo que esta y antes de lo que pueda ser. Se rompe
lo que no se dobla, lo que no se amolda, hasta que pierda su
entereza. “Lo ha roto todo”, decía Pilar en la película Te doy
mis ojos ante los ojos confundidos del policía.”No la entiendo
señora”, decía. Lo que se rompe por dentro no se arregla. Aunque,
por supuesto, puede mutar. Wolverine no se rompe, por ejemplo.
Romper es de gente
fuerte, es decir, miedosa ante los grises intensos de la vida, romper
es sentir miedo. Por eso “rompe las bolas” quien te quita del
suelo seguro, y también quien quiere arrastrarte hacia él. Por eso
“te voy a romper el culo, mamita”, es el piropo halagador
necesario para dejar en clara la idea e intención de que toda salida
del cuerpo (¿débil, femenino, dominado?) debe romperse antes que
lucirse o usarse. Se rompe para que no haga, para que no dé. La
histeria abundante. Recibir sólo, recipiente. Tapperware de las
frustraciones por esa madre que deviene mamita, porque nunca nadie es
igual a mi mamá. Porque “vamos a romper con los prejuicios, yo no
soy machista si salí de una mujer, y tampoco soy antisemita si tengo
un amigo judío, ni homofóbico si tengo un amigo puto”.
Por eso también el
infierno de todo ser de bien es “que le rompan el corazón”, con
el corazón no, con la ilusión romántica de la abnegación
sufrimiento galantería que subestima igual a Amor no se pueden
meter, qué horror. De nuevo, la histeria abundante. El helado es
bueno para las rupturas, el sexo ocasional es bueno para las
rupturas, cogerte a la/el ex novia/o de tu ex es bueno para las
rupturas. Todo por ese corazón roto que claro se imposibilita
sentir. Golpeador o amargada, incogible o cogerman, etiquetas
consecuentes de la insensibilidad del roto corazón.
Y la agresión, martillo
catalizador de la rotura, asi sea escondida, sutil e intelectual, es
siempre respuesta de quiénes no tienen respuesta. Digno homenaje a
la imposibilidad. Nopodermiento ferdydurkeano. Disrumpir ese circulo
que al acelerarse también “lo rompe todo”, lo que no se ve. Lo
que no se cierra y se enclaustra, ¿es tilingo/a? ¿posmoderno?
¿heroíco? ¿anti original? ¿Anti peronista? ¿enfermo?
¿paranormal?
La confusión...
Qué nesecitamos, qué
necesito, me pregunto y bicicleteo con ojo gato roto para variar, en
un mundo de millares de necesidades innecesarias. Necesitamos
dejarnos llevar por esa disrupción inevitable que es la vida, la
ruptura discreta con esa ansiedad imperiosa de romperlo todo, antes
que ese Todo nos destruya.
Edición: segunda edición,
casera, independiente y libre
Año: 2015
Número de páginas: sin
número
Número de poemas: muchos más de los que encontrás a
simple vista
Autor: Mauro Gil. Amigo,
eskabio, desempleado para el sistema, valorado para sus seres
queridos, nacido, vivido y sapo de un pozo de birra en la
aristocrática Corrientes
Recordá que la imagen de portada es interactiva así que contiene los enlaces principales
Es difícil iniciar
cualquier tipo de comentario para este poemario y desde ya me declaro
culpable de todo lo que desee lector/a/x refutarme. Es difícil pues
al escribir sentada en mi computadora, tengo este libro al lado que
es como tener a este 'enano, pro gay, ateo, zurdo, bocón y más
que nada, eskabio' (parte de su reseña en la edición) también
sentado al lado mío. Lo siento a él, amigo, hermano si se me
permite la palabra, de esos hermanos que una nunca tiene
sanguíneamente, y compañero de eskabio.
ESKABIOLOGÍA es Mauro
Gil, no cabe duda, aunque parezca una reverenda esupidez decírlo;
-es más, en este momento imagino su voz de forro lindo diciéndome
"MER, hija de puta, comentar mi libro es una reverenda
estupidez".
Pero acá estoy haciendo
el intento y no sabiendo muy bien dóndo ni cómo empezar. Es que si
se ponen a pensar, ESKABIOLOGÍA es ese libro poemario escrito como
rizoma, sin principio ni fin, puesto alli en una meseta-hoja-post en
Facebook, donde convergen las voces múltiples de sus protagonistas1.
Porque sí, este libro es Mauro Gil, pero Mauro Gil no se agota ni en
su cuerpo ni en sus palabras, y quien lea no puede simplemente decir
que leyó; te impregna, te seduce, converge en vos, deviene con vos.
Como leía hace unos días "a veces le sucede que es poeta"2,
o como él mismo dice en su poema Nunca en la misma bolsa: "uno
que piensa que es poeta, y en verdad en sólo un Gil".
Si no te sentís afectado
en tanto impotencia, melancolía, rabia, culpa, verguenza, ofensa,
cariño, pasión, empatía al leer estos versos que se presentan como
no-versos, pues cabría empezar a pensar en tu estatus de zombie.
Foto de contratapa
Trascender en tanto que
autor, que libro publicado, que exigencia como hombre culto de letras
son deseos y objetivos que no vas a encontrar al pasar por estas
págínas; "lo de tener un hijo y plantar un árbol no va
conmigo, lo de escribir un libro es para no morir sin dejar tanto
spoemas como deudas, más que poesía, estas hojas están llenas de
declaraciones como: la Birra pesa más que la sangre", cita
Mauro en la contratapa. Como continúan Félix y Gilles en su
conocido concepto, el punto de libro como rizoma no es sembrar
(búsqueda de trascendencia) sino horadar. Horadar en nuestros
espíritus quietos, a-critícos, sopapeados y samarreados en cada
poema.
Este libro tiene poco y
mucho de biografía, de historio social y personal, no reconstruye
nada ni está dispuesto a que nadie -de allí mis disculpas más
arriba-, lo desmembre para analizarlos, por tanto no le teme a la
contradicción, a la incoherencia, no se resiste al archivo, en
definitiva, ¿quién puede hacerlo en estos tiempos que corren?
Nihilista, descreído,
pero fiel al disfrute de la vida en cada micro instante, lo que
importa, en fin. Este libro hace eso no porque no se pueda, sino
porque no te lo permite, porque no le interesa permitirtelo. Ese
"BIO", que irrumpe en mayúsculas y rojo en su título,
remite directamente al alma del término. Es 970 cm2 de contenido
público y vital neto3.
Y quizas "logía",
que queda allí abajo, solita, puede ser en realidad logia sin tilde
en una referencia recóndita a este grupo de impresentables que
conoce, conocerá y nos seguirá conociendo. No es posible terminar
este breve comentario sin hacer referencia a este grupo fluctusoso,
infructuoso y fructífero donde nos conocimos Mauro y yo (y tantxs
tantxs otrxs): Lo Que sea de Quien Sea.
A mi entender, y no niego
que hay mucho de lo afectivo al decirlo, este grupo LQSDQS y
ESKABIOLOGÍA como una refenrente material, puede ser uno de los
lugares más ricos y representativos a nivel regional de la escritura
y la poesía de nuestra generación desencantada, selfieniana, y
burguesamente subversiva.
"En qué piensa
realmente alguien,
o mejor dicho en qué
puede pensar
después de haberse hecho
Objeto Directo de la
oración Bimembre
construida con sujeto,
con predicado
de la gota insoslayable
del desencanto"
AUTO VINTAGE – MAURO GIL
(ESKABIOLOGÍA)
AQUÍ UNA BREVE COMPARACIÓN ENTRE UN PAISAJE DE MAURO Y MÍO SOBRE LOS MÚLTIPLES USOS QUE PODEMOS HACER DEL LIBRO
AHORA LE PONEMOS ROSTRO Y FACEBOOK A ALGUNOS INTEGRANTES DE LQSDQS:
Jere, la poeta manifieste Matilde Godoy y Mauro Gil. Iniciadores del LQSDQS
Con Esther Belocio, poeta chef correntina. Cocina los mejores versos. Creo que en un Encuentro de Artistas, evento organizado en Resistencia por Daniel Lopez
Sentado, si los anteojos no me fallan Leon Obregon la bestia de carga de la poesía y buen tipo, como fotografo (siempre) Mario Crémades, la persona indicada para iniciar una buena conversación y captar un buen momento
NOTAS AL PIE
1.
DELEUZE, Gilles y GUATARI, Félix. Rizoma. En:
http://rizomas.blogspot.com.ar/2004/08/deleuze-guattari-rizomas.html.
"Escribir un
libro como un rizoma... y componerlo de mesetas... mil, por ejemplo.
Escribir a dúo, escoger una meseta, trazar líneas aquí y allá,
trazar círculos de convergencia. Cada meseta puede leerse por
cualquier sitio, y ponerse en relación con cualquier otra."
2"a
veces me sucede que soy poeta", es la frase real, de un poeta
polaco citado por Witold Gombrowicz en una entrevista. GOMBROWICZ,
Witold. Autobiografía sucinta, correspondencia. Anagrama, 2010.
3Ayer
veía un capítulo de este buen programa que hace en Encuentro el
filósofo Dario Sztajnszrajber, Mentira la Verdad, dónde él
distinguía la raíz "bio" referida a vida pero en un
ámbito público y por tanto transformador, de otro término que no
recuerdo que se refería a la vida doméstica. Bueno, de aquí más
o menos viene el vuelo este que hice.
(En este post me gustaría compartir un breve comentario al propósito de un curso realizado sobre Representaciones culturales de las sexualidades. Se trata de un análisis sobre algunas cuestiones teóricas disparadas por un corto llamado "1977" de la directora Peque Varela. Aquí una breve reseña del corto y la directora, y una oportunidad para compartir material virtual de interés)
Desenmarañar los distintos discursos que van envolviendo nuestros cuerpos en cada etapa de nuestras vidas, es un trabajo reflexivo que puede ayudar a comprender mejor quiénes somos y qué buscamos. Metáfora que se ve –en una interpretación subjetiva- en esos garabatos en las entrañas mismas de quien protagoniza el corto 1977.
Podríamos partir de esa búsqueda singular, pero también colectiva -para nada superficial, por otro lado-, que nos propone la investigadora Andrea Francisco Amat de “re-pensar la vida y abrir espacios de acción para permitirnos el goce de estar vivos” (V. 3 - 5 - L3.2.1).
Una comunidad pensada desde las singularidades y las diferencias, como propone Fina Birulés, es lo que se deja abierto en el final de este corto, dónde finalmente la/el protagonista logra “quebrar” esos relatos naturalizados que la/lo oprimían, sujetaban. Y deja salir ese punto de fuga, el transitar de esos bordes de un marco social dónde no se sentía del todo representada/o.
Los colores, los dibujos alados, expresión de su singularidad como persona que vive y busca ser feliz son el último mensaje. Se crea así ese nuevo mundo posible.
Pero para eso, se necesita justamente desenmarañar ese tejido de relatos que se anudan en identidades fijas, en binomios que encasillan la existencia.
¿Cuáles son esos casilleros que pretenden estandarizar un cuerpo y que son muy bien representados a través del ‘Juego de la Vida’? En los casilleros de este juego de mesa se va modificando (codificando) este cuerpo. Color rosa, pelo largo, vestido, al costado de papá, roles y expresiones genéricas fijas disciplinando ese cuerpo.
El juego aquí se presenta con un sentido múltiple, es primeramente ese espacio libre, lúdico dónde unx puede formarse desde la experiencia. Pero a medida que las etapas de la vida avanzan, incluso los espacios de juego se convierten lugares “(cabinas) de vigilancia de género”, en palabras de Beatriz Preciado, dónde las fronteras de género reducen el espacio.
Lo amplio, lo verde, los espacios dónde se pueda mover en libertad son legados a las identidades heteronormativas masculinas. La niña es reprendida por sus pares en una cancha de fútbol; el niño (o al menos la expresión de género que así lo representa) es burlado al andar por la calles con algo identificado como “femenino”: la bicicleta rosa, la adolescente permanece quieta en las aulas, quieta en el automóvil junto a su padre. Sujeta por eso discursos que lx llenan, lx comprimen, e incluso lx violentan.
Pero es también en ese interpelación con la mirada-otra dónde unx deviene sujetx. Y una palabra la que parecería “sujetar” a lx protagonista: MARIMACHO.
“Marimacho” es la palabra que la perturba en esa maraña discursiva que acuna y crece en su vientre. Es ese adjetivo que la pone en descubierto como extranjerx de las etiquetas Masculino-Femenino. ¿Dónde habitar entonces? Ni en el adentro, ni en el afuera. Del mismo modo que el corto no termina ciertamente con un final.
Es cuando logra tener a esta palabra entre sus manos (re-apropiarse) de ese término disciplinador, cuando revierte, vuelca la palabra para seguir adelante. Pero en ese acto también se constituye, son las características que diferencian ese cuerpo y que no termina de “encajar”, entonces se necesita la palabra-insulto, lo despectivo. Sin embargo en el devenir “marimacho”, donde las diferencias constituyen más que lo mimético, surge la posibilidad del cambio, de extender los vínculos humanos hacia otros horizontes posibles.
(A RECORDAR QUE LAS IMÁGENES Thinglink SON INTERACTIVAS CON MÁS INFO)
Cómo desentrañar esa palabra nueva, casi neologismo que en su sola enunciación parece cambiar lo que lo rodea. Empoderamiento. Palabra feminista. Palabra de Mujeres. De minorías. ¿O no? ¿O sí? Aquí retazos de discursos que vivencié, compartí, y aprehendí en el PRIMER ENCUENTRO DE MUJERES Y DIVERSIDAD SEXUAL en la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña, provincia de Chaco, Argentina.
El primer contacto es a través de una de las organizadoras del encuentro y la palabra empoderamiento. “Empoderarse de lo que pasa, de lo que las rodea, que es también distinto acá que allá la situación de una lesbiana, bah de una mujer”, me dice, palabras más palabras menos. Estamos reunidas en la sala de mi casa pucho de por medio, me gusta lo que me cuenta, encuentros e intervenciones por el día de la visibilidad en Buenos Aires. Nombra a mujeres y a agrupaciones a las que conozco por haberlas leídos en alguna parte, por haber subrayado su nombre en algún artículo. Me entusiasmo. Pero a la vez, no termino de creer.
Sentirse incapaz de hacer, ‘el yo no puedo’ al que nos tiene acostumbradas un sistema al que mucho no le importa nuestra voz, qué tenemos para decir. Un modo de crecer y de educar que no nos permite el errar. Probar, hacer, errar, volver a empezar. Ese juego de la vida que no es correcto para una “niña/señorita bien”.
Radio Abierta. Día viernes 6
De eso trata cuando hablamos de empoderarnos: de esos procesos que fortalecen nuestras capacidades, confianzas, solidaridades, acciones comunitarias, protagonismos para generar cambios positivos. (Pensaba quizás en nombrar algún concepto bibliográfico sobre esta palabra, sin embargo pareciera más pertinente permitirme decirlo así como sale, producto de las conclusiones me dejó esta jornada).
“Hay que respetar los procesos, no forzarlos”, repiten dos activistas protagonistas del encuentro. Soledad Linale, integrante de la Secretaría Lésbica y Claudia Castrosin, activista de La Fulana.
No es pues, casual sino causal que la jornada del sábado 7 de junio haya iniciado hablando de violencia. Tampoco fue causal que el grupo diverso de concurrentes haya decidido romper con la disposición académica frecuente. El gran teatro del Complejo Cultural Centro Chaqueño dejó de lado el escritorio –siempre con agua mineral a los costados, pues son quiénes disertan quiénes hablarán más- y las butacas enfiladas; para formar una ronda placentera en el mismo escenario. ¿De simples escuchas a protagonistas todxs de este encuentro?
Un recorrido procesual desde las violencias simbólicas, psicológicas, homofobia, lesbofobia internalizada hasta los casos extremos de crímenes de odio y femicidios. Una construcción conjunta y descontracturante.
De visibilidad lésbica fue la segunda mesa de la mañana. Se habló de ese ser visible que se afecta en todos los sentidos, una visibilidad que es también “escuchabilidad,” “decibilidad”, “tactibilidad” y “gustabilidad”. Porque no sólo se trata de crear leyes y proteger derechos, se trata principalmente de vivir. De AMAR, “en definitiva de lo que estamos hablando en este tipo de encuentros es de amor, de nuestras relaciones y modos de amar”, sintetiza Claudia Castrosin durante el encuentro.
Tamaño tema. Me pregunto cuántas de nosotras nos habremos preguntado realmente al respecto.
Pero el encuentro tampoco estuvo ajeno a la agenda caliente que por estos días revoluciona (un tanto silenciado, otro tanto ignorado) a la Provincia del Chaco. Días de represión y protestas sindicales. Días en los que un Gobierno desmembrado y anti-dialoguista decide vetar en 24 horas la aplicación y adherencia a la ley de reproducción asistida del embarazo.
Semanas después la línea 137 del Programa de Violencia Doméstica retira su apoyo a la brigada de Resistencia por no contar con los recursos necesarios para su funcionamiento. “Estoy muy enojada y decepcionada porque mi Gobierno se olvida de ciertas cuestiones”, había adelantado Silvina Canteros, la referente encargada de esta línea en la Dirección Provincial de la Mujer durante la jornada.
En líneas generales, es ese poder estatal que aún piensa que hay problemáticas menores, de segunda categoría, quien parece haberse olvidado.
Sin embargo empieza a moverse en las calles otro tipo de ideas: cuatros días antes del veto pasan por Resistencia los ciclistas de la asociación Sin Relevos, que recorrieron el país juntando firmas por esta ley. Unidos por la diversidad, a su vez que apoya su pasada por la Ciudad, busca adherencia y realiza actividades por los días de la Visibilidad Lésbica y Contra la Homofobia. También, se realiza el encuentro de Mujeres y Diversidad Sexual.
Hace unos días leía la bio-genealogía de la colectiva feminista La Revuelta, y en uno de sus párrafos hablando de activismo, definía a éste como un trabajo para “estirar los límites de lo posible”. Estirar antes que ampliar, ya que hace visible –las palabras tienen sexo, como lo dice otro buen título bibliográfico- el esfuerzo, las resistencias, las luchas de poderes.
“Vivir el activismo en la calle, en la casa, cuando duermo, todo el tiempo”, describe Soledad Linale. Simplemente otra manare de explicarlo.
Un verdadero encuentro, con todas sus implicancias, la apertura hacia el intercambio de experiencias, catarsis activa constructiva y re-constructiva. Un rizoma de sororidad.
La organización de este primer encuentro –se hace imposible ahora pensar que no habrán otros- fue modo de estirar estos activismos colectivos, federalizarlos -en lo real y tangible de esa palabra- a otros territorios, del país, de las sociedades, de las experiencias.
Esa inquietud de lo no resuelto que impulsa hacia delante y nos permite re-pensarnos y construir-nos- No existen conclusiones para este primer encuentro. Sólo más preguntas. Dudas-acción. Qué se busca en un encuentro sino eso.
Dedicado a mi mamá Elena en el mes de su cumpleaños.
Causa de muerte: cáncer. Causa de vida: Amor
En este texto trataré de volcar esa conexión
casual y causal que hice al encontrarme con dos libros muy distantes espacial y
temporalmente, pero unidos por un referente “endemoniado e imprevisto”: El
Cáncer.
Hablo del ensayo de de Susan Sontag, La
enfermedad y sus metáforas publicado en 1978 por un lado. Y por el otro, quizás
como la cara “puesta en práctica” de la moneda, el libro Yo y el cáncer (el
burro por delante) de Sonia Valussi publicado en el 2014.
La primera escribiendo en el borde de la teoría
y la semiótica, quebrando los mitos del lenguaje desde una reflexión teórica crítica
y también desde la propia experiencia. Viviendo y publicando desde distintas
ciudades del Estados Unidos.
La segunda, poniendo el mismo cuerpo en cada
línea, cosiendo fragmentos de diálogos y búsqueda personal en su libro.
Experiencia hecha libro, de la enfermedad pero sobre todo, de la vida. Valussi
nació en Resistencia y publica desde su actual Barranqueras, Chaco; en
Argentina.
Ambas diagnosticadas de cáncer encontraron, o
quizás se vieron (sin saber cómo) movilizadas por una búsqueda a través de la
escritura.
La enfermedad, el tan temible e innombrado
cáncer, puesto frente a nuestros ojos lectores, expuesto pues sin vergüenzas.
Desnudo y extraño, a veces mutilado física y emocionalmente como el cuerpo que
lo alberga.
Presentación del libro de Valussi en Resistencia, Chaco. Parte de la muestra de fotos de fondo
Mientras Sontag pretende con su ensayo despojar
de esos mitos discursivos –en el sentido propuesto por Roland Barthes- con una
genealogía de la enfermedad y sus valoraciones sociales, culturales y estéticas
a través de sus metáforas; Sonia Valussi se desprende de toda voz académica y
teórica.
Valussi pone en práctica eso que Sontag
argumenta como modo de abandonar las violentas metáforas de guerra en la
medicina oncológica: “la que más me gustaría ver archivada es la metáfora
militar. Su inversa, el modelo médico del patrimonio público, es probablemente
más peligrosa, porque no sólo justifica persuasivamente el poder autoritario,
sino que sugiere implícitamente la necesidad de la represión y la violencia del
Estado (el equivalente de la extirpación quirúrgica o el control químico de
aquellas partes ofensivas o ‘malsanas’ del cuerpo político”.
Continúa describiendo Sontag: “El efecto de la
imaginería militar en la manera de pensar enfermedades y la salud lejos está de
ser inocuo. Moviliza y describe mucho más de la cuenta, y contribuye
activamente a excomulgar y estigmatizar a los enfermos”[1].
Valussi, sí, (por supuesto) utiliza en su
relato, esta especie de camino-búsqueda hacia su propio Yo Interior, las
metáforas de guerra, y no se impide describir el inicio conocido de su
enfermedad como un “enfrentamiento”, su “soledad de gladiador” y que “la
enfermedad jamás vence”[2]. Siente el estigma, aprende a sonreír de las
miradas aterrorizadas de los demás ante su cabeza rapada pero, por sobre todo,
se moviliza.
En el transcurso de esas 104 páginas,
evoluciona, reflexiona, investiga y, más que nada, siente.
El cáncer, enfermedad de moda que pronto caerá
en desuso (Sontag) como metáfora del Mal Sin Retorno; esa parte que nos
acompaña pero que no nos define como personas (Valussi), ambas escritoras en
una distancia lejana de espacio-tiempo tejen un relato distinto entre los
bordes, y varios puntos se entrecruzan, en esa telaraña que es la vida y el
texto. El cáncer pasa a ser tan sólo lo que es: una enfermedad.
Valussi acompañada de su amiga, la fotógrafa Dantesano y la profesora Andrea Schaffer en Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco
Ya no maldición, carta de defunción, muerte en
vida, castigo, consecuencia de. No más víctimas, padecientes de ese enemigo
interno que usurpa su cuerpo, pues dice Sontag: “las víctimas sugieren
inocencia. Y la inocencia, por la inexorable lógica subyacente a todo término
que expresa una relación, sugiere culpa” (Pag. 113). Y agrega Valussi en su
criollo chaqueño: “culpar o culparnos solo interfiere en nuestra curación”.
No completamente por casualidad di a parar con
estos dos títulos en tan sólo un mes. Desmitificar, según la ensayista
estadounidense; desdramatizar para la ama de casa inquieta de Barranqueras.
Ambas cosas también eran necesarias en mi camino.
Nota anécdota: un cierre perfecto hace Sonia de
su libro transcribiendo un diálogo cuasi filosófico con una amiga... una amiga
que casualmente se llama “Elena”. (Recordatorio de que no importa de cómo lo
digamos, lo que digamos nos atraviesa de pies a cabeza, en todos los planos que
puedas contar).
Una mirada que no nos “enfrenta a la
enfermedad”, nos pone frente a una mirada distinta sobre nosotros mismos y la
muerte, no un diagnóstico acabado, sino un transcurrir indefinido dónde una
parada puede ser la muerte, dónde no se juzga nuestra parálisis provocada por el
miedo a lo desconocido, a lo que desaparece de la vida conocida; aunque también
nos muestra que ese final que parece terminar en un abismo, en la nada
existencial, es sólo eso, una más de las paradas posibles.
Sonia Marcela Valussi, continúa viajando junto
a su libro por la región NEA, junto a una muestra fotográfica relacionada a
cargo de la fotógrafa Cristina Dantesano (que merecería toda una mención
aparte). Persona agradable, radiante de luz y de sonrisa cómplice, brillante
persona grata de escuchar, empática y honesta; como ella dice que no pretende y
le fastidia pensar que puede dar cátedra, solo busca hacer aquello que la llene
espiritualmente (en el sentido amplio del término). Aplausos para ella. Para
más información sólo tiene que buscarla en la red social Facebook o sino, pues
ella los encontrará.
[1]SONTAG, Susan. La enfermedad y sus
metáforas. El sida y sus metáforas. Debolsillo. Argentina, 2012. Pag. 205.
De aquí en más las citas utilizadas de esta autora provendrán del mismo título
[2]VALUSSI, Sonia. Yo y el cáncer (el burro por
delante). Sofia Ediciones. Buenos
Aires, 2014. De aquí en más las citas utilizadas de esta autora provendrán del
mismo título
A medida que nos adentremos en esta entrevista, o
mejor dicho ya en los primeros párrafos, veremos la multiplicidad de este dúo,
de lo multifacético de su arte. Acróbatas del lenguaje, saltan de una
expresión, más que “conquistándolo”, pernotando en él por una noche o dos.
Sin embargo, en lo que yo me quedé pensando al leer
sus respuestas en esta interacción virtual, es en la cuestión de la identidad. De cómo nos identificamos al hacer algún tipo de expresión artística, cómo nos presentamos.
Parece muy profundo pero no sé si lo es;
simplemente me puse a pensar en la dificultad que tenemos algunos artistas (y
ya me empiezo a sentir mal de incluirme) de denominarnos como tales. No nos
sentimos “merecedores” de dichos rótulos, pareciera que nos queda muy grande
esa camiseta.
Pero tanto Iti, como Maruja parecen darle una
vuelta de tuerca a esto, pues ellos no buscan ponerse ninguna camiseta –ni qué
hablar de rótulos-. Sino que transitan los caminos del arte como el amigo que visita casas amigas un fin de semana.
¿Habrá alguna conexión entre ambas posturas?
Maruja es actriz y directora, escribe para teatro,
para los más faranduleros quizás la recuerden de las series para televisión Un
año para recordar y Tiempos Compulsivos. Para lxs amantes del mar virtual, la
recordarán por su personaje “Pato” de la serie para la web Plan V. Se define
como una workaholic y sin embargo ve la música junto a Iti como “unas mini
vacaciones”.
“Hago todas las cosas que me gustan hacer. Suelo
moverme en el circuito independiente y hacer mis cosas con apoyo de otros
artistas”, cuenta pero aclara: “Decir 'yo soy' es a veces un poco difícil
porque en general una ve algo de una que los demás no. En general al hacer
cosas diferentes en circuitos diferentes se crean diversas miradas sobre mi”.
“Yo tampoco gusto de encasillarme”, agrega Iti, “de
hecho, esta entrevista es sobre nuestra faceta musical y no creo que ninguno
de los dos pueda decir ‘somos músicos’ ".
Su definición es igual de libre al responder: “Hago
lo que me divierte y nutre, en general, es alguna forma de arte, componer
canciones, actuar, dirigir videoclips o lo que sea que me pegue en el momento.
Suena medio caprichoso pero es la manera mas orgánica que tengo de vivir y no
morir de aburrimiento”.
EL DISCO: “Falsas Alarmas”
Este
disco fue lanzado oficialmente el 14 de febrero del 2014 y se podría decir que
en esta fecha sólo tomó una forma semi-material, pues las “zapadas” en vivo, la
juntada creativa entre estos dos amigos empezó mucho antes.
Maruja relata que no fue su
intención “iniciar un proyecto". “Yo necesitaba que alguien me haga la música para un
monólogo que escribí para la Feria del Libro, entonces Iti me ayudo y nació
Poemas Perfectos, nuestro primer tema”, ese podría ser el comienzo.
Desde
entonces siguieron componiendo y dijeron que cuando tuvieran 10 temas serían
una banda y le pondrían un nombre. “Eso sucedió y el 13 de octubre de 2011 le
pusimos Te Amo. Antes de eso nos pasaron cosas que nos alentaron como la invitación
de parte de Mariano Blatt a participar del Festival Emergente que se hace en el
CCRecoleta todos los años”, cuenta Maruja.
-Iti: lo curioso es que
nuestro disco igual no tiene 10 temas. Somos medio tarados ♥
-Maruja: pero tenemos
como 15 temas en total jkajajajaja”
(RISAS)
(Me gustaría
poner esa acotación propia de las entrevistas serias onda Clarín un domingo,
pero la verdad me río sola, pues esta entrevista fue virtual. De igual manera
me regocijo pensando que Maruja e Iti, a destiempo, también se rieron)
La
descripción del disco que hace Maruja, también podríamos reciclarla para cuando
nos hacen esa pregunta caprichosa sobre qué es el Amor: “el disco es mimoso y
resentido, amoroso y rencoroso, es simple y barroco”.
“Nos
gusta el contraste. Una letra cargada de palabras e interpretación, por ejemplo,
pero que habla de algo muy sensible”.
Ella
aclara que Falsas Alarmas representa “una hermosa novedad, nunca pensé que iba
a grabar un disco, ojalá me leyera en este momento la Maruja de 14 años que
soñaba con cantar en una banda punk”.
Iti: -Lo que a mi me parece lindo de nuestra linda
banda es la honestidad con la que hacemos las cosas. Cuando tocamos mal pedimos
perdón y si tocamos bien lo decimos también. Eso se ve mucho en las letras de Maruja
que a mi me parecen maravillosas por que justamente, son ella, cero
representativas. El arte plástico ya fue, no moviliza a nadie.
Y
aunque fuese una pregunta obvia, justamente por eso, fundamental: ¿Por qué
elegir el 14 de febrero como fecha de lanzamiento?
Maruja:
-Elegimos el 14 de febrero casi irónicamente, pero a la vez tenia todo que ver
y era verano entonces podía ser en un patio con amigos y tener poca ropa y esas
cosas lindas. Nos pusimos Te Amo no me acuerdo bien como llegamos, pero
llegamos a eso porque tenia que ser algo lindo. Una frase que a todos les guste
escuchar. Y es lindo cuando alguien te dice Te Amo, me refiero al amor en su
sentido mas amplio.
-¿Cómo
ven el papel que tienen los espacios virtuales en la circulación de su arte?
M: -En mi caso es un espacio muy utilizado, me da libertad, alcance,
posibilidades de llegar a personas o lugares que por otros medios sería mas
dificultoso. Creo también que me siento cómoda en estos espacios ya que nadie
me dice demasiado lo que tengo que hacer, sino que hago las cosas como me
gustan o me dan ganas.
I: -Son claves, no tenemos nadie que nos dé plata y nos ponga en medios masivos
tipo “ESCUCHEN ESTA BANDA”, así que sólo nos valemos del contacto de la gente a
través de la Internet. Lo que tiene de malo es que hay tanta gente gritando
para conseguir que le presten atención que es difícil que te la presten a vos.
Tiene que ser de alguna forma poderoso o distinto lo que ofreces para que la
gente te dé 3 segundos de atención, si no los aprovechas, fuiste.
MORANDO EN LOS BORDES
Antes de cerrar este espacio “en línea” que abrimos entre los tres,
no quise dejar de preguntar sobre esta multiplicidad de lenguajes y expresiones
que habitan tanto en el disco como en todo lo que hacen. Lo multifacético, lo
dinámico, el arte sin etiquetas que recién empieza a gatear por esta región NEA
del país, es algo que ellos dos conocen muy bien.
M: -Desde que me fui a vivir
sola a los 19 años me quedó algo claro: no me gustan para nada las etiquetas,
los motes, los casilleros, creo en el deseo, en la fe, en la expresión, en la
arbitrariedad y también en que se hace camino al andar. Me encantan las cosas
que tienen cierta excelencia también, aquello probado y comprobado y lo
disfruto pero más disfruto del borde, el desorden, la falla, la fuga. Porque
ese embrollo es lo que constituye una identidad legítima y genuina, más
inseguro, con más riesgo, con mucho peligro de crítica pero más autentico de algún
modo. No quiere decir que me guste mandar cualquiera, me gusta aprender y eso
intento a cada paso. ¿Para qué cerrar la mirada? ¿Por que vivir en una rueda de
repeticiones?
I: -Yo no creo que
exista artista que tenga sensibilidad para una sola rama del arte, creo
que quizás la mayoría de los que no incursionan en otras zonas de creación
tienen miedo de salirse de lo seguro. Y lo seguro es un embole. La gente teme
mucho al error y a fallar y no hay que poner el “arte” o lo que sea que hagas
en semejante pedestal. Nadie se muere si actúo en una obra para divertirme y no
para hacer algo SUBLIME y no se que cosa. A alguien le va a llegar lo que haces
si lo haces con corazón por más que no sea académicamente correcto. Suena medio
Cris Morena pero Cris Morena es la posta.