jueves, 20 de octubre de 2016

NOSOTRAS PARAMOS Y NOS PARAMOS

PARO NACIONAL DE MUJERES, VIVAS NOS QUEREMOS. 19 DE OCTUBRE 2016

Nos tocó un día gris en casi todo el territorio, son muchas las ciudades en la que las mujeres marchamos con la ropa y las pancartas mojadas. Será que dios definitivamente es machista como decía la compañera Adriana desde Buenos Aires.

En Tucumán una mujer era prendida fuego por su pareja, otra era asesinada por su hermano en Mendoza, y otra joven violada por tres hombres en Mar del Plata. Aún en paralelo la cgt tomaba el té, como dijo la compañera Luciana, con el gobierno que avala el "piropo" y que compara la igualdad de género con la demagogia y el nazismo. El mismo que mientras se aprobaba el cupo femenino muy a su pesar, desmantelaba por persecusiones personalistas la unidad fiscal especializada en femicidios.

Más acá, trabajadores se unían a la marcha en Resistencia con el cartel "nadie menos". Porque nadie es Él, y Él lo es todo, la vida que importa. Dicen que fue por ignorancia, una ignorancia conveniente. Sonoridad en vez de sororidad. Comienza el vomito de falacias discursivas por micrófono. Quieren revictimizar a la compañera Eliana, esta vez no esta sola. No lo permiteremos más.

¿Más acá? Estamos en Såenz Peña, nos dispersamos, nos desconocemos, la vida en algunos lugares no habilitan romper el silencio. La hermandad no nace de un repollo, ni de una sociedad visiblemente machista. Pero conectamos al fin, nos escuchamos, algunos se burlan de la fecha, otros no comprenden, una funcionara declara, atina algo sobre ni una menos, no sabe que paramos, que dejamos de producir, o lo omite. Ignorancia conveniente. Otra nos pide que sonriamos para la foto, a pesar de todo hay que sonreír dice. Disciplinamiento femenino en la abnegación. No, yo no quiero reír ni publicar mi cartel en facebook. Esta marcha nació para romper la impotencia y lanzar la furia.

Qué hacemos ahora, ¿nos vamos? acá nadie nos dijo que marcharíamos, ¿quién nos tenía que decir? "Pero no tenemos permiso para marchar" dice una compañera. No tiene remate. La compañera Fernanda en su sabia rabia toma la palabra. "¡Tomemos la calle compañeras!". Vamos, es temeroso al principio, comienzan los bocinazos, indignación, nos damos cuenta que somos muchas, no pedimos permiso para reclamar que dejen de matarnos. Improvisamos un cordón humano. No. Me corrijo, un cordón de mujeres.

Otra compañera acompaña nuestra caminata con la guitarra, canta el Ni Una Menos de Chocolate remix, "vamos mujer, que aquí nos están prendiendo fuego", canta, vocifera, triste paradoja. Un machurro la atociga al lado, la desafía, frena su paso, quiere que cante lo que él quiere, está borracho sí, pero no es el alcohol quien habla, no es un animal ni una bestia, tampoco está enfermo. Es un hombre simplemente, y está más sano que nunca. Pide que cante La Balada del Pistolero. No tiene remate. "Una menos machista no tenes", agita la compa, el resto la defendemos y alejamos a ese tipo.

Tránsito y un camionero nos exigen permisos y paso, amablemente claro, porque las mujeres debemos ser amables. Pasa otro y pide que vuelvan los milicos, quiere pasar desapercibido, cobardía propia de su clase, Cinthia y Fernanda no se lo permiten. Fernanda lo persigue, nosotras la acompañamos. "Acá no hay militares, acá está la militancia", grita Melina. El señor callado y desencajado. Las cosas se revierten por 5 segundos. En asamblea nos escuchamos, nos conocimos, compartimos, hicimos un documento. Nos interrumpe otro señor, quiere sacar su auto. Su auto y su tiempo tiene que ser más importante que las palabras de una compañera madre que perdió a su hija en un femicidio. Otro señor empieza a martillar al lado, sin registro claro, pero que el ruido tape nuestras voces. Melina lo calla. Y no podía faltar el representante de todos esos falsos "feministos" que aparecieron en las últimas horas. En una imagen casi bizarra, estuvo todo el tiempo subido a su falomoto, diciendo qué y cómo debíamos hacer. Claro, de acuerdo con nosotras, con la mejor intención, intentando ser protagonista y que todo vuelva a la normalidad. No quita el acompañamiento real y respetuoso de otros varones. Las que escribimos este día fuimos nosotras, la huella estaba hecha, el grupo de whatsapp más misógino quedó callado.

Leemos el documento, una hora después, acordamos que no será la única vez que nos reunamos, en noviembre nos vemos de nuevo, vamos a los barrios. Se acerca un cana con cuaderno en mano, empieza a interrogar a una compañera. Quiénes eramos, qué pedíamos, qué más íbamos a hacer, pero por sobre todo insistía en saber quien estaba a cargo. Nuestra respuesta fue contundente: TODAS.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Un montón de imágenes que algún dia serán algo

Vieron que este es un año atípico. No sólo del hay que esperar o el hay que dejarlos ir a sus casas porque ya son mayores. A veces me gustaría pensar que se trata del noble ejercicio del cinismo y el sarcasmo. Pero no. Los recursos son más pobres. La ignorancia y la impunidad. Quiénes nunca se arrepintieron y quiénes jamás se dieron cuenta. Darle al poder lo que el poder quiere. Salameo. Sonrisita. Palmaditas en el hombro. ¿Hay algo más falso?

Fiesta de rencores. En el mismo día, por la mañana un señor se cruza. Se parece a Aldo Rico. A la tarde, se cruza otro señor, es igual a Rafael Videla. Esta calle 14 del centro está maldita. Al día siguiente le otorgan prisión domicialiaria a Etchecolatz. Mientras ibamos en la moto, por calle 16, muy cerquita a la 14, pasamos por frente a una de esas grandes, ostentosas, blancas e iluminadas (como casa de comida cheta en Corrientes) Iglesias Universales. Miro hacia adentro. Una  multitud mira hacia un líder que no veo. Todes suben su mano derecha hacia adelante. ¿Una venia nazi? ¿En serio?. Ese día condenaron a Menéndez. También ganó River e hicimos una nueva amiga. Eso primero no importa. Excepto por algo que ya conté en Facebook. De vuelta a casa, pensaba que los riveristas no festejaban un partido, sino la condena por la megacausa de La Perla. De algo hay que vivir. Al menos, de imaginación.

Cosas raras pasan, está claro. Ya no podes subir a tu bici sin que un chucho macrista te recorra la columna. Aguanta, que yo llegué primera, gato. Eso tiene el hip hop, encuentran la poesía en las palabras cotidianas. "Esto es cumbia rap contra toda dictadura".

Me bajan del Chaco Corrientes. Soy blanquita, paso, ni me miran. Tatuados, sí. Negritos, sí. Vendedor ambulante, si, y si  lo humillamos tirando sus ropas en el medio del puente, mejor. Encontraron un porrito, no. Ayer fumé uno señor, ¿me revisa? Ni pelota. Subo. Me peleo con el chofer. Otro viaje. Bajamos de nuevo, nadie reclama nada, vuelvo a gritar. Hay niños y niñas, hace frío, ¿en serio? Sigo blanquita, es invierno. No me revisan.

En Resistencia prohiben la elección de reinas de estudiantes. Pero los titulares están en el dakar asesino. La pija simbólica siempre merece más titulares que el objeto. Más si el objeto decide ya no ser objeto. Pasamos en moto por las vías. Para estas alturas los viajes en moto y coles de larga distancia se parecen mucho a una muestra surrealista pedorra. Pasamos en moto por las vías, salamin y vino en mano, calle cortada. Caravana de Hilux con las reinas de la papa, la batata, la chingada entre otras, son muchas, cada una con su "potlach" único, cuanto más grande  más viril, prestigio falocapitalístico, sonrisa forzada, maquilaje de otros siglos. Saludan no sabemos a quién. No nos animamos a saludar, pero las miramos, algo queremos decir pero aún no sabemos qué. Entre las caravanas un pibe cruza suicida con su moto. "Nadie va a ser más que su pijita", le digo a Nu, seguimos. Cuatro cuadras más allá, la respuesta. "Dos badweiser x $50", eso le queríamos decir a las reinasdelapapusa, vengan, bajen, corten ese camino, invitamos una birras. Riqueza pura en el medio de este desierto inflacionario. Vende polvo. Periodistas se babosean, cuanto más joven mejor dicen entre muchos lugares comunes. Por algo siempre se burlan y nombran la cola rota. "Algo quieren", digo, entrando en su juego violador justificador. Silencio ese grupo, no tienen nada para decir.

No tienen nada para decir, entonces el invento y el ataque suelen ser moneda corriente. Es fácil disfrutar la vida cuando la guita te viene de afuera. Es fácil creerte con la verdad cuando entraste en el juego de las ambiciones, pobres ambiciones. Pobre. Chofer de colectivo que se cree militar. Chistonto violento que nadie rie.

Otro viaje, polvo, pero polvo chaqueño, que nos hace fuerte la piel y más negritas para gendarmería. Pasan barrios, miro por la ventanilla buscando imágenes bonitas que cierren este post. Dos muchachos exhiben sus lomos rollizos, marrones, peludos y traspirados, ambos juntitos en una ventanita muy pequeña. Miran la calle, tienen pinta de haber despertado y de no tener ningun pudor de sus cuerpos juntos y su haraganería. Bella fotografía. Parpadeo. En la siguiente cuadra un chico salta un muro re alto de manera muy muy lenta. Botella de cerveza vacía en mano, parece concentrado cuidadoso pero tampoco preocupado. "Se olvidó la llave y las 11 de la mañana lo descubrió sin nada para tomar", pienso. Sonrío solita, todo depende de la mirada.  

Un montón de imágenes que algún dia serán algo

Vieron que este es un año atípico. No sólo del hay que esperar o el hay que dejarlos ir a sus casas porque ya son mayores. A veces me gustaría pensar que se trata del noble ejercicio del cinismo y el sarcasmo. Pero no. Los recursos son más pobres. La ignorancia y la impunidad. Quiénes nunca se arrepintieron y quiénes jamás se dieron cuenta. Darle al poder lo que el poder quiere. Salameo. Sonrisita. Palmaditas en el hombro. ¿Hay algo más falso?
Fiesta de rencores. En el mismo día, por la mañana un señor se cruza. Se parece a Aldo Rico. A la tarde, se cruza otro señor, es igual a Rafael Videla. Esta calle 14 del centro está maldita. Al día siguiente le otorgan prisión domicialiaria a Etchecolatz. Mientras ibamos en la moto, por calle 16, muy cerquita a la 14, pasamos por frente a una de esas grandes, ostentosas, blancas e iluminadas (como casa de comida cheta en Corrientes) Iglesias Universales. Miro hacia adentro. Una  multitud mira hacia un líder que no veo. Todes suben su mano derecha hacia adelante. ¿Una venia nazi? ¿En serio?. Esa día condenaron a Menéndez. También ganó River e hicimos una nueva amiga. Eso primero no importa. Excepto por algo que ya conté en Facebook. De vuelta a casa, pensaba que los riveristas no festejaban un partido, sino la condena por la megacausa de La Perla.
Cosas raras pasan, está claro. Ya no podes subir a tu bici sin que un chucho macrista te recorra la columna. Aguanta, que yo llegué primera, gato. Eso tiene el hip hop, encuentran la poesía en las palabras cotidianas. "Esto es cumbia rap contra toda dictadura".
Me bajan del Chaco Corrientes. Soy blanquita, paso, ni me miran. Tatuados, sí. Negritos, sí. Vendedor ambulante, si, y si  lo humillamos tirando sus ropas en el medio del puente mejor. Encontraron un porrito, no. Ayer fumé uno señor, ¿me revisa? Ni pelota. Subo. Me peleo con el chofer. Otro viaje. Bajamos de nuevo, nadie reclama nada, vuelvo a gritar. Hay niños y niñas, hace frío, ¿en serio? Sigo blanquita, es invierno. No me revisan.
En Resistencia prohiben la elección de reinas de estudiantes. Pero lo titulares están en el dakar asesino. La pija simbólica siempre merece más titulares que el objeto. Más si el objeto decide ya no ser objeto. Pasamos en moto por las vías. Para estas alturas los viajes en moto  coles de larga distancia se parecen mucho a una muestra surrealista pedorra. Pasamos en moto por las vías, salamin y vino en mano, calle cortada. Caravana de Hilux con las reinas de la papa, la batata, la chingada entre otras, son muchas, cada una con su "potlach" única, cuanto mas grande  más viril, sonrisa forzada, maquilaje de otros siglos. Saludan no sabemos a quién. No nos animamos a saludar, pero las miramos, algo queremos decir pero aún no sabemos qué. Entre las caravanas un pibe cruza suicida con su moto. "Nadie va a ser más que su pijita", le digo a Nu, seguimos. Cuatro cuadras más allá, la respuesta. "Dos badweiser x $50", eso le queríamos decir a las reinasdelapapusa, vengan, bajen, corten ese camino, invitamos una birras. Riqueza pura en el medio de este desierto inflacionario. Vende polvo. Periodistas se babosean, cuado más joven mejor dicen entre muchos lugares comues. Por algo siempre se burlan y nombran la cola rota. "Algo quieren", digo, entrando en su juego violador justificador. Silencio ese grupo, no tienen nada para decir.
Otro viaje, polvo, pero polvo chaqueño, que nos hace fuerte la piel y más negritas para gendarmería. Pasan barrios, miro por la ventanilla buscando imágenes bonitas que cierren este post. Dos muchachos exhiben sus lomos rollizos, marrones, peludos y traspirados, ambos juntitos en una ventana de 1 por 1. Miran la calle, tienen pinta de haber despertado y de no tener ningun pudor de sus cuerpos juntos y su haraganería. Bella fotografía. Parpadeo. En la siguiente cuadra un chico salta un muro re alto de manera muy muy lenta. Botella de cerveza vacía en mano, parece concentrado cuidadoso pero tampoco preocupado. "Se olvidó la llave y las 11 de la mañana lo descubrió sin nada para tomar", pienso. Sonrío solita, todo depende de la mirada.  

miércoles, 6 de abril de 2016

¡HAGAMOS CUMPLIR NUESTRO DERECHOS! CARTA PÚBLICA ABIERTA PARA TERMINAR CON LA VIOLENCIA INSTITUCIONAL

LA NUEVA FARC REPLICA ESTA CARTA ABIERTA DE FORMA TEXTUAL Y ADHIERE AL RECLAMO: 

De profesionales de la Salud Mental
Hacia profesionales de la Salud


Luego de que en las ùltimas semanas de marzo, el dirigente sindical de UPCN Sàenz Peña, Darìo Benìtez nos increpara de forma arbitraria e inadecuada en los pasillos de la sala; finalmente acordamos como fecha de reunión el lunes 4 de abril por la mañana.
Cuando hablamos de nosotras nos referimos a Natalia Marisel Ortiz, licenciada en trabajo social especialista en Salud Mental; Maira Puppo, licenciada en psicologìa especialista en Salud Mental; y Nuria Benìtez, mèdica especialista en Salud Mental. Hasta el dìa martes 5 conformábamos el equipo de gestiòn del Servicio de Salud Mental del Hospital 4 de Junio, como jefa del servicio, jefa de consultorio externo y jefa de sala, respectivamente. Cargo que ocupabamos desde el mes de octubre del 2015. Cabe destacar que nuestra elección para esos lugares de coordinaciòn, sin goce de un sueldo extra, fue resuelto por las autoridades tanto del Hospital como de la Direcciòn de Salud Mental de la Provincia del Chaco, con su disposición correspondiente.
¿Cuàles fueron los motivios que este dirigente de UPCN anuncio para reunirse? Ciertos trabajadores reclamaban “irregularidades en el servicio”. No pudo allì, ni en ninguna reunión posterior, explayarse sobre cuáles eran estas irregularidades. Antes de la reuniòn nos planteamos muchas dudas, sin embargo creímos correcto por el cargo que ocupábamos escuchar lo que este dirigente tenía para decir, y ver si podíamos aclarar sus dudas o llegar a ciertas resoluciones. Lo que tuvimos que soportar como personas y trabajadoras en esa reunión fue algo muy distinto.
Hubo mucha violencia, comentarios irónicos, burlas peyorativas, a Maira y Natalia el médico de planta Alexis Picech se nos burló en la cara porque nuestros contratos vencen el 31 de mayo, exclamando que “nos quedariamos sin tarbajo”. Conducta que tuvo delante del personal del servicio y de los gremios. Nos llaman “maltratadoras” por intentar que cumplan con sus funciones, ¿y esto que hicieron, qué es?
Cero compañerismo, y el usuario1 ni existió en el discurso de ninguno cuando reclamaban intereses personales. Estamos indignadas desde nuestro lugares, intentamos de que algunas personas abran los ojos ante esta situación. Estos mismos profesionales que nos trataron de “maltratadoras” y se propasaron con la manera de dirigirse hacia nosotras, son los que luego se postularon como nuevos jefes. Ni mencionar a los usuarios que esperaron durante horas a ser atendidos tanto del área de internación como de consultorio externo.
En la reunión hubo personal de planta (del servicio, como también de otros dispositivos de Salud Mental como Casa de Medio Camino, Casa Asistida y Equipo de Visita Domiciliaria), junto con los gremios UPCP y UPCN y además residentes del servicio. No sólo justificaron agresiones disfrazadas de reclamos laborales contra las integrantes del equipo de gestión, sino también contra la directora provincial de Salud Mental Magister Gloria Reyero y contra las leyes vigentes (Ley Nacional de Salud Mental 26.657). El médico Benjamín Sánchez Paredes recusó que “no estamos en condiciones de ser un servicio para agudos”, cuando la ley establece esta premisa como un nuevo cambio de paradigma. Entendemos que este reclamo puede verse desde las malas condiciones en infraestructura, falta de personal (incumplimiento de la carga horaria y funciones básicas) y capacitación, cuestiones que además como equipo estábamos trabajando, pero, ¿por qué estos reclamos estaban dirigidos hacia nosotras?
Posteriormente este grupo que no representaba ni el 50% del servicio, votó nuevos jefes. Se trataba de dos médicos en una clara postura hegémónica, cuando la ley también establece un equipo interdisciplinario. Y sin dejar pasar tampoco que uno de estos médicos, Germán Gialdroni ya tendría antecedentes de denuncias por agresiones a mujeres. Y es el mismo que durante la reunión dejó entrever que tres mujeres profesionales son incapaces de estar en un lugar de gestión. Y citamos “se entiende que no pueden llevar a cabo el equipo de gestión por ser mujeres”, y que tampoco podían comunicarse por eso con nosotras. ¿Acaso son incapaces de hablar como par con una mujer sin denigrarla? ¿Ni siquiera toleran que estén en un lugar de coordinación?
Acta elaborada el lunes 4 de abril
Como equipo, a pesar del dolor por la humillación y la violencia insitucional que vivimos, tratamos de seguir los pasos correctos. Comunicamos esta situación a la directora de Salud Mental por vía telefónica y a la actual directora del Hospital 4 de Junio personalmente. Durante todo ese recorrido continuamos siendo víctimas de agravios y aprietes no sólo por parte de referentes de los gremios UPCN y UPCP, sino también de nuestros propios compañeros de trabajo (personal de planta y residentes). Ese fue, como profesionales con una historia y un recorrido en este lugar, el momento de mayor quiebre y decepción.
A esta reunión, se les llamó asamblea. ¿Fue esto una Asamblea? Quizás es necesario para estas personas y para otras que vivan una situación similar aclarar algunos términos. La Asamblea es una “reunión general de miembros de un colectivo para decidir sobre asuntos comunes”. Evidentemente los asuntos no fueron comunes, ni mucho menos hubo espacio de escucharnos allí.
También parece necesario aclarar que los fundamentos básicos de un gremio o sindicato es defender el derecho de los trabajadores y trabajadoras. En cambio, se encargaron ellos mismos de generar una situación de apriete y maltrato laboral. “¡Andate a la mierda!, gritó la afiliada de UPCN, Ana Collado a la médica Nuria Benitez, cuando esta última se retira de la reunión por lo intolerable de la misma. Afiliada que más tarde ensordecería con aplausos a las demás integrantes del equipo de gestión celebrando esta violencia institucional.
Y por último, para quiénes permanecen indiferentes o callados ante esta situación, destacar que tenemos algo muy valioso como es la Ley de Protección Integral de la Mujer, que tipifica muy claramente conceptos de Violencia. Del tipo:
Violencia Psicológica: La que causa daño emocional y disminución de la autoestima o perjudica y perturba el pleno desarrollo personal o que busca degradar o controlar sus acciones, comportamientos, creencias y decisiones, mediante amenaza, acoso, hostigamiento, restricción, humillación, deshonra, descrédito, manipulación aislamiento. Incluye también la culpabilización, vigilancia constante, exigencia de obediencia sumisión, coerción verbal, persecución, insulto, indiferencia, abandono, celos excesivos, chantaje, ridiculización, explotación y limitación del derecho de circulación o cualquier otro medio que cause perjuicio a su salud psicológica y a la autodeterminación.”
Y de las modalidades:
Violencia institucional contra las mujeres: aquella realizada por las/los funcionarias/os, profesionales, personal y agentes pertenecientes a cualquier órgano, ente o institución pública, que tenga como fin retardar, obstaculizar o impedir que las mujeres tengan acceso a las políticas públicas y ejerzan los derechos previstos en esta ley. Quedan comprendidas, además, las que se ejercen en los partidos políticos, sindicatos, organizaciones empresariales, deportivas y de la sociedad civil;
Violencia laboral contra las mujeres: aquella que discrimina a las mujeres en los ámbitos de trabajo públicos o privados y que obstaculiza su acceso al empleo, contratación, ascenso, estabilidad o permanencia en el mismo, exigiendo requisitos sobre estado civil, maternidad, edad, apariencia física o la realización de test de embarazo. Constituye también violencia contra las mujeres en el ámbito laboral quebrantar el derecho de igual remuneración por igual tarea o función. Asimismo, incluye el hostigamiento psicológico en forma sistemática sobre una determinada trabajadora con el fin de lograr su exclusión laboral;2
Pero vamos a aclarar para quiénes no estén empapados/as en nuestra labor: el real disparador de este apriete surge luego de que como equipo de gestión comunicáramos a quienes integran el equipo de Visita Domiciliaria del Servico que este dispositivo se suspendería momentáneamente hasta reorganizar las horas laborales de sus miembros y las actividades hechas. Este equipo está conformado por el médico de planta, Alexis Picech; la asistente social Cinthia Gómez, y el enfermero especialista José Luis Pacheco. No nos escucharon allí, ni posteriormente, además de acusarnos de autoritarias y hacer correr falsas acusaciones y palabras que nosotras nunca dijimos. El dispositivo de Visita Domiciliaria que debería ser clave en el asunto de reinserción social de usuarios y usuarias venía funcionando de manera irregular. Es decir, con excusas viciadas por parte de sus miembros y sin informes claros ni actualizados sobre el trabajo realizado. Desde el mes de octubre hasta la actualidad no han presentado ningún informe del trabajo realizado, no hemos firmado ni siquiera “un” recibido.
Otra acusación que corrió fuertemente como fundamento de este apriete fue que las compañeras Natalia Ortiz y Maira Puppo no podían ocupar su cargo por ser personal contratado. Vamos a decir, porque de nuestra parte sí nos tomamos el tiempo y la responsabilidad de consultar los términos legales, que esta idea no tiene fundamento escrito.
Con mucha resistencia por parte de este mismo grupo de personas, que pusieron trabas a cada uno de los procesos de transformación, tratamos de hacer. Organizamos cronogramas con el personal de planta para que cubran las admisiones, interconsultas, consultorio externo y la sala de internación con el objetivo de que cumplan al menos de 50% de su carga horaria (44hs la gran mayoría), se estaban modificando las normas del servicio conforme a las leyes vigentes, casi cotidianamente se intentaba obtener respuesta de las autoridades para conseguir mejoras en el edificio institucional que está en pésimas condiciones, fomentamos y acompañamos la reinserción social de los usuarios, habiendo en la actualidad sólo 5 usuarios de larga internación (crónicos), supervisiones constantes de nuestras prácticas con la Dirección de Salud Mental. Gestionamos la quita de tejido de nuestro servicio en pos de una verdadera salud mental para cada integrante del servico y la comunidad,. Además de apostar por la continuidad de las asambleas reales (dicho sea de paso, asambleas donde muchos de este grupo no asistían ni participaban), siendo este un lugar donde se planteaban líneas de trabajo en común. Planteabamos la toma de decisiones conjuntas apuntando a las relaciones horizontales y no verticalistas.
También hemos puesto de nuestro tiempo libre y recursos económicos propios para viajar a Resistencia y participar de las reuniones en defensa de los puestos de trabajo perdidos en estos últimos meses3 y que afectaba a dos de nuestros compañeros. También por fuera de nuestra carga horaria habitual, nos preocupamos por tener instancias de capacitación y buena calidad de formación para la residencia, gestionando espacios y siendo nosotras mismas instructoras. Aportamos en la refuncionalización de los equipos de internación, en pos de las externaciones de usuarios de largo tratamiento que se encuentran hace más de 20 años en el servicio.
Es de destacar también que en los últimos tiempos compañeras han sufrido acoso laboral sexual por parte de un auxiliar de enfermería, situación en la que se intervino y en la actualidad el personal fue trasladado de Servicio. Otra vez vulnerándose los derechos de las mujeres. “Usan calcitas” escuchamos el otro día por los pasillos del establecimiento, otra muestra de machismo. ¿Y las igualdades?
Dos de los agresores del gremio UPCN
Por último, luego de este terrible episodio vivido, los agravios por parte de Alexis Picech y Cintia Gómez continuaron hacia la compañera Natalia Ortiz al día siguiente. Hacíendo oídas, invadiendo el espacio común En un momento el médico Picech dice: “Ahora estamos en igualdad de condiciones”, solicitando guardar en su armario el acta de reuniones del Servicio; acta que está a cargo de Natalia Ortiz, última jefa de servicio, hasta que se haga entrega a las nuevas autoridades.
Tenemos algo para responder a esto: No. Está claro que no es así. No sólo porque nosotras tenemos la conciencia limpia como profesionales de haber cumplido con nuestro trabajo, nuestra carga horaria y nuestros objetivos por el bien común de este servicio sino también como personas, de jamás haber perseguido ni insultado individual o ideológicamente a ninguna compañera o compañero. La ética y el compromiso inalterado de incluir a usuarias y usuarios en un proceso de atención donde se los/as vea como persona sujeto de derecho con un trato especializado, digno y humanizado.
No. No estamos en igualdad de condiciones mientras la discriminación por género siga siendo un estandarte entre el personal masculino, y avalado o aceptado silenciosamente por las compañeras mujeres.
A un costado, el violento Darío Benitez de UPCN y al otro de rojo, Ana Collado, agresora
Dejamos en claro que esto no es una cuestión personal, es una situación de discriminación y desamparo que se vive sistemáticamente en nuestro servicio, como creemos sucede en muchas otras instituciones. Es la hora de no callarse, de tomar nuestra voz y decir lo que pasa sin miedo. Estamos convencidas de que llegó el momento de ir de frente y denunciar de frente; que es también hacer las cosas diferentes a como se hicieron anteriormente en la que este tipo de agravios a los derechos humanos eran naturalizados, callados y ocultados.
En un momento de crisis institucional y estatal en la que deberíamos estar unidos y unidas para la defensa de lo logrado, lo que más nos decepciona y duele es desde quiénes vinieron estas agresiones. Porque de las autoridades provinciales y del hospital hemos tenido la recepción políticamente correcta. De los gremios sólo la instigación para que esto ocurra.
Actualmente, el servicio de Salud Mental se encuentra acéfalo. El dia martes 5 de abril no hubo personal médico que cubriera la guardia, y el área de Docencia e Investigación autorizó que los/as residentes de guardia se retiraran. Estas ausencias son las que marcan un enorme retroceso ya que hay un daño directo también en los/as usurios/as que no recibieron la atención adecuada. Esperamos esta situacion pueda revertirse lo antes posible.
Este tiempo de crisis y angustia personal nos hizo entender cuánto valor y peso tiene para toda una sociedad ese lema que ya todo un movimiento hizo propio:


CUANDO TOCAN A UNA, NOS TOCAN A TODAS.




Nuria Benitez Maira Puppo Natalia Ortiz
Trabajadoras de Salud Pública del Chaco


Personas esperando ser atendidas, mientras se daba este ataque grupal


1. Persona que da uso de los servicios de Salud, tèrmino que está dentro de la nueva Ley de Salud Mental. ¡Las personas que acuden no tienen por qué ser pacientes! En el sentido de armarse de paciencia o de ser pasivos en esta lucha.
2http://www.infoleg.gov.ar/infolegInternet/anexos/150000-154999/152155/norma.htm. LEY DE PROTECCION INTEGRAL A LAS MUJERES, N° 26.485
3Se trata de las fuentes laborales que cayeron luego del cierre de los porgramas nacionales de Salud Mental y Médicos Comunitarios.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Es sólo el inicio. (Des)crónica de una vivencia y ciertas lecturas

Cartografías de la (re/o)presión
"Macri para la mano", marcha durante la visita del presidente en Corrientes



Paso un poco más de tres meses. Se colocan como abanderados de esto, que no es una causa, sino es un desmotivo les niñas y niños de la Murga en la Villa 1-11 de Buenos Aires. Van docentes en Santiago del Estero, skaters en Tucumán dónde la policía golpea e insulta a una mujer y un varón menores de edad. Balazos en un centro partidario en Villa Crespo. La sociedad civil se confunde con los uniformados. "Conchuda" vocifera un hombre en un bar en Resistencia. Hay tensión más insultos. Expresar la militancia es reprimida a balas o gritos. "No nos interesa invertir en las provincias", dice un ministro nacional en una reunión privada. Son 75 los puestos de trabajo que se discuten.
El 1 de enero por la noche voy con mi perra a la plaza y cuatro policías motorizados más altos que mi cabeza me rodean. Me asusto. Mi perra se asusta. Les ladra las ruedas cross la muy revolucionaria. Hacen presencia mirando al horizonte como superhéroes de comics. Se van. De allí una camioneta polarizada de la policía nos persiguió dos veces por la calles de nuestro barrio de madrugada. Desde ese primero de enero he visto circular por la calles céntricas más móviles de Gendarmería y Policía Federal que en todo el resto de los barrios de Chaco y de Corrientes.
Por eso el 23 de febrero de la llegada de Mauricio Macri a Corrientes, caminábamos por calle Pellegrini y no me sorprendió que lo primero que viera no fuera a la manifestación, alguna cara conocida, sino un blindado de Gendarmería, con las puertas abiertas y soldados apostados con su Fal vigilando la nada misma. Las calles estaban vacías. Estaban vacías desde las 00.00 hs de ese día, acorde al desequilibrante protocolo que había prohibido el paso absoluto a la Casa de Gobierno en tres cuadras a la redonda. Sólo nosotras y otras señoras más adelante que miraban con cierto orgullo al móvil verde platinado (no camuflado) pasar lentamente. Ellos no hacían contacto visual. No lo merecemos.
Continuando con lo bélico paramos en la esquina de "El Mariscal". La crónica de la manifestación ya la leímos de otras manos más exhaustivas. Tiramos algunos globos negros del lado limpio, "el lado de la yuta". "Estos globos se revientan más rápido que la desilusión del cambio". Las vallas hacen caminar de más a un vecino de la cuadra de más de 90 años. "Ayudalo y que vaya hasta allá", dictamina uno, un manifestante ayuda al anciano, ellos no, sus manos están limpias del pueblo (excepto órdenes y balas), la mirada fija en el horizonte. Ya no sé si es soberbia o vergüenza. Los señores de traje pasan las vallas sin vueltas.
Luego de la desconcentración. Vamos en un colectivo. Es plena siesta correntina. Por la radio un "desubicado" marca el límite a libertad de expresión, información y opinión. La persona que está al lado mío al mismo tiempo recibe un mensaje de texto que dice "detuvieron a tres compañeras". 


martes, 26 de enero de 2016

El campo social como proceso de polinización. Activar a la comunicación desde esa visión

Breve entrevista a Peter Pal Pelbart



A raíz de la visita de este filósofo y pensador contemporáneo a Resistencia, Chaco el 25 de noviembre del 2015, realicé esta breve entrevista. En el mismo se entrecruzan ampliaciones de conceptos que desarrolló durante esta conferencia y seminario denominada “Vidas sin Forma. Formas de vida. La comunidad que viene, los lenguajes artísticos, subjetivos”. Son además campos de reflexión que el autor viene presentando en sus últimos ensayos publicados y en el marco de sus conferencias internacionales.

Antes de continuar me permito una pequeña fundamentación sobre el valor de que esta entrevista forme parte de este espacio bloggero. Y es que la visión profundamente compleja, movilizadora y -en sus términos- polinizadora que Pal Pelbart presenta en su pensamiento, permite también repensar bajo una lupa crítica, actual y potabilizadora a los ejes de este espacio; en el marco de estas nuevas formas de vida.

Sobre esta base enfoqué las preguntas sobre la preocupación de la Comunicación como transdisciplina en esta era hipermediática y narcotizada de representaciones. Además, como re-pregunta a una frase que el autor toma de Toni Negri: “La comunicación está podrida”, para incentivar otros modos de expresión por fuera de la misma.
De aquí partimos en este breve pero enriquecedor momento que el autor, con la calidez y humildad que caracteriza su presencia, brindó a este espacio.

Inicia Pal Pelbart diciendo que el “desafío, (podría) pasar por producir por otros circuitos en la comunicación. Es decir, interrumpir esta circulación vaciada, pero tan automática de sentidos dados”. Allí hace referencia al modo de nombrar el mismo proceso en dos autores diferentes: vacuolos de silencio en palabras de Fernand Deligny y rupturas asignificantes para Gilles Deleuze. Continúa: “y en qué medida; digamos, en el comienzo de las experiencias de las radios libres, por ejemplo, era lo que estaba en juego, quebrar un cierto monopolio de un tipo de comunicación. Después, en el final de su vida (Félix) Guattari pensaba en una era Post-Mediática. Jóvenes activistas inventaron nuevos modos de introducir cortocicuitos”.
Destaca aquí una experiencia particular en Brasil, sobre un joven que buscaba lugares donde habían ocurrido accidentes muy graves, en uno de ellos cubre la caída de un avión de pasajeros. Incurre en el lugar del accidente; “vino con un montón de aparatos, entró a la pista del aeropuerto y simuló que estaba en conexión con el gobernador mientras el helicóptero oficial estaba bajando, él se apropió del terreno e iba remitiendo todo lo que estaba pasando on line”. “Él (el joven) se ofreció como un factor de caos adentro del caos para mostrar el caos. Todo en una especie de terreno poético-mediático que indicaba que la inversión está ahí”.

¿Por fuera de estas interpretaciones desactualizadas, entonces, dentro de la comunicación puede haber un cambio? -Claro. Una manera es rechazar todo el sistema, pero a veces es confiar demasiado en la entereza del sistema. Hay que pensar que todo también se escapa por todos lados, que hay maneras de torcer, liar, hacer inflexiones, producir en estos movimientos otras posibilidades. El sistema se cree cerrado pero no lo está, se escapa por todos lados.

Durante la conferencia también desdobló los conceptos de des-obramiento y hacer obra. Despojándonos de la lógica dicotómica que podría poner a estas nociones como contrarias, consulto sobre la existencia de algún tipo de relación entre ambos procesos: “Yo creo, primero que no son lo mismo, ni confluyen necesariamente. Pero por ahí hay momentos en que conviene utilizar uno, momentos en que conviene el otro, yo diría que no hay una fórmula pero son instrumentos tácticos. Hay veces en que hay que decir 'no queremos hacerlo' y aparte esto a veces es la condición para que se desee otra cosa. Alguna otra obra o algún otro tipo de obra que no estaba en el repertorio inicial de lo que era o no. Como tantas cosas que se hacen y antes no se consideraban y después ganan una especie de legitimidad”.

Por último, casi como agasajo personal, le pido un breve comentario sobre el proceso de polinización, efecto que nombra en su artículo “Sobre el agotamiento de los posibles”1.

(Esta) “es una idea que desarrollo en un artículo que está en el libro El Nihilismo, que es una hipótesis de que Gilles Deleuze poliniza la historia de la filosofía. Es decir, que el pensamiento podría pensarse como un proceso de polinización, no tanto de influencia, de filiación. Y es una idea que hoy en día piensa al campo social como proceso de polinización, y por ahi eso que llamamos comunicación podría activar o activarse a la luz de esta visión”. Para una extensión del proceso de polinización sugiero el fragmento del "agenciamiento orquídea-avispa de Deluze y Guattari en la página 250 del siguiente texto.


1COLECTIVO SITUACIONES. Conversaciones en el Impasse. Tinta Limón. Buenos Aitres, 2009.


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miércoles, 25 de noviembre de 2015

Silvana Sanabria: “Soy un puente entre movimientos y causas, unidas por el eje de la igualdad de derechos”

Junto a Perla Prigoshin de la CONSAVIG
CONTACTO
En una de las marchas pidiendo justicia por Eli Verón
Silvana junto a la escritora comunicadora M. Rosa Ducic


La convocatoria de Ni Una Menos llegó en un momento de crisis. Un momento en el que la palabra como expresión deseaba salir, sin un sentido predeterminado pero salír a viva voz. Lo que importaba era y continúa siendo el movimiento, salir de la capsula alienante de lo predeterminado, de lo dicho por otros. La calle, la realidad, ahí estaba el caldo de cultivo de este grito autoconvocado.
En cada ciudad con su particularidad, en Presidencia Roque Sénz Peña, Chaco, lo viví yo primero con los prejuicios que engendra un pueblo extendido en pavimento pero aún estrecho en ideas. Fallé sin embargo en detrimento de mi prejuicio. Una multitud autoconvocada se hizo presente en la Plaza Central General San Martín. “Ni una menos” era la leyenda, el tamaño y estetica de los carteles reflejaban distintas movilizaciones, quiénes salían de sus trabajos con una hoja apurada al pasar, jóvenes con afiches de horas de trabajo manual, artistas.
Ni Una Menos Sáenz Peña
En esta ciudad un grupo de mujeres y jóvenes universitarixs decidimos marchar, por fuera de la consigna inicial. Marchamos como modo de diferencia y protesta ante los grupos conservadores que quiesieron ser únicos portadores de la voz, la convocatoria y la verdad. De esperarse, grupos religiosos, pro vida y políticos de turno. Marchamos porque ya no teníamos miedo a no estar de acuerdo, porque el silencio ya no era una opción, y la amenza de cárcel de la misma policía (de cárcel, hecha por la mismísima Comisaría de la Mujer, previsible paradoja) era incluso un desafío. El evangelio, la bendición y la Ley no nos provocaba más que una sola palabra: CÓMPLICES. Porque la masa puede conllevar poder pero nunca empoderamiento. Escoltadxs por tres bomberos y una bombera voluntarixs, tomamos la calle, con lluvia, sin permiso, para no detenrnos hasta que los pies dolieran.
Del otro lado de esa gran frontera natural que une lo que años de historia competitiva y de segregación desune, en Corrientes, otra mujer, hermana y luchadora vivía su propia experiencia en Corrientes. Silvana Sanabria es comunicadora social, realizadora audiovisual y cultural, feminista y muy buena cantante aunque lo niegue. Con sólo 25 años está construyendo su propio camino de lucha y cambio en este nuevo (y viejo a la vez) paradigma de Derechos Humanos.
Es domingo por la noche, cada una de un lado del Paraná, venimos de tomar mates y pasar la tarde primaveral de calor-frío con amigxs. Es el día en que la luna se pondrá roja, como si de hablar de sangre nos faltara. Así que, imagino, estamos las dos a la espera mirando hacia el cielo. En secreto: ella y yo sabemos que somos brujas en la luz lunar.
Dice que le cuesta definirse, que es un problema porque está “como un limbo” entre distintas actividades. “No estoy en lugar definido, ni encajo en cierto parámetros”, agrega.
¿Se define ella como activista? Responde que es una palabra que a su pensar queda corta. “La siento corta porque no es que sólo me interesan actividades, sino también reflexionarlas, de manera colectiva” y agrega que militante la remite a lo político partidario.
A mi lo que me mueve es ser como un puente , ayudar a hacer vínculos, tejer. Derribar esos prejuicios, que a veces cuestan la vida. Mujeres y violencia, personas con discapacidad o en contexto de encierro”. “Creo que soy un puente, me gusta ese concepto, entre diferentes movimientos y causas, todas unidas por el eje de la igualdad de derechos, la prepoderancia de la vida, del vivir pleno y sano frente al avasallamiento de lo autoritario, del patriarcado”.
En esas primera respuestas se acerca el núcleo central desde dónde trabaja Silvana, asegura que su formació inicia desde muy joven de manera autodidacta. Ya en la facultad se profundiza en temas como la izquierda latinoameericana. En ese contexto universitario, haciendo un trabajo sobre las desapariciones en la ultima dictadura, conoce a una de las mujeres que va a marcar su camino: Hilda Pressman1.


Con Hilda Pressman
DOS MUJERES DEJAN HUELLA

Lógicamente vincularse con Hilda conlleva sí o sí hablar sobre la cárcel y la situación indignante que todos los días sucede en el penal”. Silvana ya estaba trabajando en el penal llevando un ciclo de cine debate para los internos, que ayudara a reflexionar sobre sus experiencias y necesidades. “En la cárcel, llegas conocer lo terriblemente gresivo del sistema penitenciario, lo mal pensado que esta el lugar”. Silvana relata que esta experiencia la tocó muy de cerca, “me cambió el modo de ver las cosas y mis concecpciones sobre seguridad e inseguridad. Ahí se les hace tanto daño que lo único que saben (al salir) es hacer daño”.
En ese sentrido la figura de Hilda, su trabajo y militancia es muy admirable y a mi me provoca respeto y cariño, es una gran influencia”.
Tiempo después, vía Facebook comienza a conmoverse por las publicaciones de otra mujer y acercarse a las temáticas de género. “Caro González, durante muchos años la leia y la seguía, prestaba atención. Asi emepce a ver desde otro lugar el rol que tenia como mujer, y las injutcias”. Cabe recordar que Caro González encuentra eco de su lucha luego de ser la que jamás abandonó junto a sus familiares la búsqueda de justicia de Elizabeth Verón2”.
Con Caro en NiUnaMenos Cultura
Los audios en Wathsapp continúan, y en una charla que, por suerte, no tiene mucho de entrevista formal Silvana desnuda su propia vida: “Vivi un noviazgo muy violento y de a poco fui encontrando las herramientas de lo que meetsaba pasando. No consideraba que estaba en esta situación, y ella (Caro) indirectamente influyó para darme cuenta no eran normales, esperables, naturales las cosas que me pasaban. Y sobre todo empezar a desintoxicamr del amor romántico. Fue un proceso muy difícil para mi, de ese proceso saco muchas fuerzas”.

Y ASÍ LO PRIVADO EMPIEZA A SER POLÍTICO
Obviamente luego empiezo a leer, seguir un monton de páginas, las redes sociales fueron importantes en mi formación”, explica, habla y sabe de lo que habla, demostrando que no hay un sólo camino hacia los feminismos, “ahora me estoy involucrando más, es empezar a abrir los ojos, ponerte unos lentes nuevos desde los cuales ves la realidad totalmente distinta”. Cpnfiesa: “He ganado enemigos y enemigas que me odian y me quieren por las mismas razons gracias al feminisno ”. Y destaca quien escribe: GRACIAS AL FEMINISMO, aunque no desmiente que es un camino difícil, sobre todo en Corrientes.
Reconoce que actualmente el tema Discapacidad es el que menos milita, pero resalta “la indeferecia de las personas ante las sinjusticias y las barreras que no deberian estar: sociales, arquitectonicas, vinculares”. “No sirve ninguna política pública si no cambiamos cómo nos relacionas”.
Le pregunto si su carrera y profesión influyeron en sus activismos. “La facultad me dio herramientas para pensar la realidad, que en la sociedad nada es inamovible, que todo puede ser cambiado, cuestionado y que como se construyo se puede ir deconstruyendo”. Habla de la importancia de la comunicación en los activismos, “una como comunicodora es la encargada de expresar las voluntades colectivas de la manrea más fiel posible y eso es todo un desafío”, de cómo puja para mantener en agenda ciertos temas
Mural en memoria de Eli Verón. Corrientes
Son las 22.37 de este domingo, la luna se pone roja, ella me avisa el acontecimiento que se ve unos minutos antes en Corrientes que en Saénz Peña. Nos tomamos unos segundos. La sigueinte pregunta tiene que ver sobre cómo conciliar un ámbito de trabajo duro como la Municipalidad con lo que ella defiende: “Vivir esas experiencias y modos de entender la vida ya me ponen en un lugar distinto, necsito trabajar para vivir y por suerte en mi trabajo tengo un campo de acción interesante”.
Reflexiona: “Es algo que vengo pensando muchos estos días. Es como tener un cordón en el pecho, lo que me tira son otras cosas. Muchas veces no me entienden que prefiera pasar un domingo en la cárcel en lugar de estar con mi familia o sencillamente relajarme”.
Sobre las cuestiones de género cuenta que las vive con indignación ya que, como en muchas instituciones, son moneda corriente. “Es un choque constante con mis compañwros varones, las veo muy de cerca y la graveadad que otros no ven. Es explicarles y argumentar todo el tiempo el por qué”. Pone como ejemplo lo que le pasó con el tema acoso callejero,. En una de las campañas de LMDLP aseguraba que era una violencia ejercida en el espacio público a los que sus compañeros decían, mercando esa direfencia ambigua y oportunista de género: “ustedes son exageradas, no les viene nada bien”. “Ellos haciendo política partidaria tienen un objetivo muy claro, pero no cmparten que yo no lo haga para buscar votos”

SER Y ESTAR FEMINISTA
Había pasado más de una hora de conversación y la pregunta vino taxativa, ¿te definis feminista? “Me defino como feminista, es ultra necesario llegar a definirse como tales porque es dar sentido avalar y acompañar un proceso que viene hace siglos contra el poder patriacal político económico”, En la práctica describe ese estar como “tener un detector de machismo incorporado, te hacen ruido, te suenan las alarmas y todo el tiempo estas atenta. Las feministas lo vivimos muy patente, en escuelas, trabajo, casa”:
Tengo en claro que el feminimo necesita alinearse con otras luchas, contra el racismo, pueblos originarios, la comunidad LGBTI, es un tema que hay que ponerlo en agenda. Esta es una lucha en la que están todas unidas y relacionadas, concepciones de los cuerpos fact shaming”. “Un feminismo que milite activamente por los Derechos Humanos debe estar atravesado por todo esto, ¡suena re utópico lo que dije pero es así más o menos lo que pienso”. 
 
PRIMER MARCHA NI UNA MENOS
Silvana se lamenta al relatar que el día de la autoconvocatoria cayó en cama con fiebre y laringitis. Pero vivió minuto a minuto el momento a travésde sus compañeras, “me hacian sentir incluida”, dice, típico sentimiento feminista.
Para Silvana el 3 de junio no sólo en Corrientes sino en todo el país “realmente se puso en agenda el tema de la violencia de género, no era ninguna persona, era ni una menos, ni una mujer asesinada por un varón. Marcó un hito en la sociedad”.
Le pregunto que piensa del sabor de desunión y egocentrismos que circuló por lo bajo luego de la convocatoria: “no fue nada más que lo que sucede en otros ámbitos, cada uno hace rancho aparte, en todo pasa lo mismo”, sin embargo resalta esta visión como lo más conservador de la conducta mediática: “se estigmatizó mucho por la divisiones, con su vista patriarcal, dejaron detrás el mensaje, la jornada, la gente autoconvocada. No es casual que se haga énfasis en las divisiones. Es el mito de que las mujeres no no spodesmo unir, que somos competitivas y no nos queremos entre nosotras”.
Sí creo que de todas formas es necesaria la participación de todos los actores. Educacion, salud, comunidad, lamentablemnte ese dia no se dio así. Nunca fue así, porque esperar lo contrario. Mezquindades políticas, no hubo un solo acto, eso no se pudo y se magnificó acá mas de la cuenta”. Por todo esto destaca que no es casual que la noticia a nivel nacional haya sido desde Corrientes, dónde durante la misma hora de la marcha se vivia un femicidio en Curuzu Cuatía3 . “El machismo y conservadurismo en nuestra provincia está muy lejos de ser erradicado”, concluye.

NI UNA MENOS DESDE LA CULTURA
En la organización de Ni Una Menos Cultura
El 24 de septiembre mujeres autoconvocadas de Corrientes, donde también está Silvana, organiza el novedoso evento público “Desde laCultura decimos Ni Una Menos”. Cuenta que es una idea que surge post al encuentro de junio para mantener la temática en agenda, que es uno de los objetivos que tienen como grupo. La cultura y las expresiones artísticas permitieron pensar el lema desde otro lugar. Fue “salirnos un poco del ámbito de la indignación que siempre nos une, sobre todo grnades femicidios, y juntarse a consturir, sin dejar de participar de esos otros espacios que son necesarios, por sobre todo por la Justicia”.
Para ella significó poder contarlo desde el arte y con el compromiso de los artistas locales. “Se sumaron un montón de artistas, todos sin pedir nada a cambio. Justamente donde se asienta esta desigualdad de género, empezar a subsanar desde la cultura, ya que hay muchas cosas que son necesarias decirlas”. Explica que “estas jornadas tienen que ver con lo simblico y con comprómeter a los artistas. Eso es lo mas duradero que podemos hacer y la idea es seguir”. Es así que el día en que re-escribo enta conversación, 25 de noviembre, vuelven a marchar por el Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres, y con la misma consigna y reclamos.
Chicxs del Slam de Poesía Corrientes
Ni Una Menos desde la Cultura reunió a artistas variadas como chamameceras de renombre como Lili Blanco y Susy de Pompert, voces y estilos distintos, teatro y el Slam de Poesía Corrientes.
Dice Silvana que les hubiese costado menos poner un show popular prefabricado, pero ¿hubiera servido eso? Con objetivos claros e ideas firmes, el público respondió, como respondieron los medios de comunicación al recibirlas no como meras organizadoras de un evento, sino como la viva voz de un colectivo en formación. 

 
1Hilda Pressman es una referente de los Derechos Humanos en la Ciudad de Corrientes. Actualmente continúa trabajando en defensa de los derechos de los reclusos de la Unidad Penal 1 de Corrientes.
2Eli Verón se convirtió en ícono de la lucha contra la violencia de género en Corrientes. Murió en el 2013 luego de meses en coma, su ex pareja la golpeó y abandono en la puerta de su casa inconsiente. Este año en un juicio ejemplar, el femicida fue sentenciado a cadena perpetua. Caron Gonzalez y su hermana Rita Verón, junto a muchas mujeres autoconvocadas, acompañaron el pedido de justicia.
3Ese 3 de junio a las 17 hs, hora del Ni Una Menos, en la localidad de Curuzu Cuatia un hombre asesinaba a su esposa y apuñalaba a su hija.